Esa es la pregunta poético/política que parece hacernos el gobierno norteamericano en el avión de camino a Estados Unidos. La cuestión es cuando eso ocurre al contrario, cuando viajeros de países hegemónicos viajan a la periferia, entonces el turista puede convertirse en una especie de terrorista cultural cuya presencia promueve la estereotipación de “otras culturas”. Es cierto, el nacionalismo ya había comenzado ese movimiento con otros fines. Y a estas alturas es del todo incorrecto defender cualquier tipo de pureza recalcitrante, ya hemos aprendido que tanto las identidades como la cultura deben ser comprendidas como algo performático, siempre en movimiento y no como tradiciones inamovibles. Leer el artículo completo en Bilboquet
Algunas imágenes de los escáneres con los que podrán registrarte en los aeropuertos dentro de muy poco. Según algunos datos, las radiaciones que emiten podrían igualar el número de victimas del terrorismo internacional.
"La gente civilizada, según se dice, descubre hoy en el viaje y el baile un sucedáneo de la esfera a la que se le ha negado el acceso. Ya que están encerrados dentro del sistema de coordenadas espacio-temporales y no son capaces de extenderse más allá de las formas de la percepción a la percepción de las formas, se les permite el acceso al otro lado sólo a través de un cambio en su posición en el espacio y el tiempo. Para asegurarse de que son ciudadanos de ambos mundos, esta gente (reducida a meros puntos espacio-temporales) deben vivir intermitentemente en un sitio y luego en otro, deben moverse a veces con un ritmo y otras con otro. El viaje y el baile han llegado a adquirir una relevancia teológica: se trata de las posibilidades esenciales a través de las cuales aquellos atrapados en la mecanización pueden vivir (aunque no de manera auténtica) la doble vida que es la base de la realidad. Como viajeros, se distancian de su lugar cotidiano; ir a un sitio exótico es la única manera que les queda de demostrar que han superado las regiones que los esclavizan de este lado. Experimentan el sin fin supra-espacial viajando en un espacio geográfico sin fin y, especialmente, a través del viaje como tal. Es el tipo de viaje que sobre todo y casi siempre carece de un destino en particular; su sentido se gasta por completo en la mera instancia de cambiar de sitio."
Nuestra tripulación especial repartió billetes de vuelos estrellados (11s en New York entre ellos) e información de Consocio Anfibio en el Aeropuerto de Barajas.
La acción tuvo lugar sin ningún tipo de incidente. Aquí podéis ver el video:
STAY GROUNDED ("Permanezca con los pies en el suelo")
Consorcio Anfibio es un instrumento al servicio del sector del transporte tierra- mar. El objetivo del grupo no es otro que aunar esfuerzos con el fin de coordinar servicios y redes que eviten el desplazamiento masivo en transporte aéreo.